El inmigrante y la nueva relación familiar
Dr. Oscar J. Franco O.
ofmediator@hotmail.com
Las familias emigran a los Estados Unidos de América, entre diversas razones, buscando un mejor futuro para todos y muy especialmente darles a los hijos las más amplias oportunidades de educación y desarrollo personal. Sin embargo, no se percatan que las mentes en formación, no solo absorben los conocimientos y educación formal que le proporcionan en las escuelas, sino que además se nutren de la cultura que aquí les rodea, la cual es intrínsicamente muy diferente a la cultura y costumbres de lo que en este país denominan hispanos, muy especialmente en lo que se relaciona en la crianza de los hijos.
No pretendo analizar ni valorar los aspectos positivos o negativos que tiene las culturas latina en general y la anglosajona, en la dinámica del hogar y en la formación de los hijos.
Solo quiero resaltar que a pesar de que todos sabemos que es diferente, la gran mayoría de los padres que emigran a este país, ni se preparan ni preparan a sus hijos para el choque cultural que el futuro indefectiblemente les deparara.
La familia enfrenta diferencias de valores, costumbres, arraigos y apegos sentimentales entre ambas culturas, las cuales si no se analizan y conversan en el hogar pueden acarrear serios conflictos entre padres e hijos.
Los padres tienden a apegarse a la formación familiar que traen de sus países, generalmente conservadora y con énfasis en el colectivo. Para los latinos, generalmente la familia se basa en la autoridad, en la obediencia sin chistar de los hijos, en el “aquí se hace lo que yo dijo y mientras vivan en mi casa las reglas las pongo yo”.
Los hijos, por su parte, inmersos en un mundo de antagonismos entre los que se les quieren imponer en sus hogares y lo que ven en las casas de sus amigos anglos, donde se respeta e inclusive se aupa la individualidad y en la cual los chicos proclaman “ustedes son mis padres pero respeten y aléjense de mi espacio”. Lo cual es muy duro de aceptar para padres latinos.
Los padres tenemos la responsabilidad de entender, que a los hijos les es sumamente confuso esa ambivalencia cultural, tradiciones y costumbres. Mucho más cuando los padres no hacen nada para que los jóvenes mantengan una comunicación viva y vigente con sus raíces.
Hemos visto con tristeza, como algunos padres, no se esfuerzan o lo que es peor se vanaglorian, de que sus hijos no hablen el español. Esta lastimosa y sumamente desventajosa situación para el futuro del joven, lo interpretan, con un orgullo sumamente malentendido, como una integración total al mundo anglo. Se olvidan que le cercenan la propia esencia de comunicarse con individuos de sus propias raíces. Si nada mas les merece la importancia debida, le niegan a sus hijos la poderosa herramienta de ser bilingüe
En general, en los Estados Unidos, existe mucha independencia dentro de los miembros de la familia. La individualidad se acepta con mayor facilidad de lo que solemos hacer los latinos. Son muchas diferencias que existen entre el sistema de crianza latino y el anglo, pero ambos tienen lo más importante en común. Desean lo mejor para sus hijos.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Si te he visto ni me acuerdo
Articulo publicado en la revista Conexiones
Un amigo me comento que recientemente estuvo de visita en su país y a pesar de que disfruto enormemente, ver, compartir y abrazar a familiares y amigos, a quienes no había visitado hace ya bastante tiempo, regreso angustiado y entristecido por la reacción que sintió de uno de sus familiares mas cercanos: “Me duele decirlo, pero note como si me reclamaba por haberme ido. Me dijo que para mi todo era fácil, pues yo vivo aquí como un rey y me olvide de ellos y de mi país. No hubo manera de que entendiese el dolor que sentía por haberlos dejado, parecía que pensaba que lo había traicionado”.
Le explique que aunque esa reacción no es la más común y de hecho el resto de sus familiares no la compartía, lo más probable es que no existiese un trasfondo de rencor.
Cuando emigramos quedan atrás personas a quienes nos duele dejar. Pero debemos comprender que ellos también sufren y les afecta la ausencia del hijo, hija, hermano, nieto, sobrino, amigo querido, etc.
Si para los que nos fuimos, sentimentalmente no es fácil, tampoco lo es para los que se quedan.
Lamentablemente en ocasiones ese sentimiento se comunica negativamente y se oyen expresiones que podrían reflejar resentimiento, es conveniente escuchar las razones que enervan esa dinámica.
He aquí algunas de las quejas que oído manifestar:
1) Abandonaron responsabilidades familiares y no las dejaron a los que nos quedamos (típicamente el cuidado de los padres ya mayores, que quedan en manos de los hermanos/as)
2) Al principio llamaban todas las semana, ahora es prácticamente cuando hay alguna ocasión importante o necesitan que se les resuelva algún problema.
3) Resolvieron su situación y ahora nos critican porque no seguimos sus pasos.
4) Han cambiado en su manera de ser y actuar, se las dan de gringos. Inclusive los hijos no hablan o hablan mal el español y a ellos les parece una gracia.
5) Cuando vienen a visitarnos todo les parece horrible y hasta nos dicen que no entienden como podemos vivir aquí.
6) Los negocios, bienes, intereses comunes quedaron bajo nuestra responsabilidad y cuando llaman es para pedir cuentas y/o reclamar porque las cosas no se hacen o darnos instrucciones, sin conocer la realidad de la situación.
Estas y muchas otras razones que se aplican a casos puntuales hacen que los seres queridos, quienes a nuestro pesar dejamos en nuestros países, expresen inconformidad y actúen conflictivamente.
Hagamos un esfuerzo para evitar que las manifestaciones negativas se impongan sobre el amor, el cariño y la amistad. Si hemos incurrido en algunos de los ejemplos que arriban se mencionan, es sensato corregir la actitud que hemos asumido o aclarar malentendidos.
Es común decir, que hay ponerse en los zapatos de la otra persona, yo voy más allá: Vístase con los atuendos que incomodan a quien le manifiesta su descontento y es muy posible que no solo le moleste una piedrita en el zapato, sino que al pantalón le queda apretado y la camisa le queda grande.
Quienes nos dedicamos a la bella profesión de mediadores solemos decir que la comunicación es la causa y la solución de los conflictos. Mi amigo sostuvo una conversación abierta y franca con su familiar. Este fin de semana las dos familias están visitando al ratón en Orlando.
Un amigo me comento que recientemente estuvo de visita en su país y a pesar de que disfruto enormemente, ver, compartir y abrazar a familiares y amigos, a quienes no había visitado hace ya bastante tiempo, regreso angustiado y entristecido por la reacción que sintió de uno de sus familiares mas cercanos: “Me duele decirlo, pero note como si me reclamaba por haberme ido. Me dijo que para mi todo era fácil, pues yo vivo aquí como un rey y me olvide de ellos y de mi país. No hubo manera de que entendiese el dolor que sentía por haberlos dejado, parecía que pensaba que lo había traicionado”.
Le explique que aunque esa reacción no es la más común y de hecho el resto de sus familiares no la compartía, lo más probable es que no existiese un trasfondo de rencor.
Cuando emigramos quedan atrás personas a quienes nos duele dejar. Pero debemos comprender que ellos también sufren y les afecta la ausencia del hijo, hija, hermano, nieto, sobrino, amigo querido, etc.
Si para los que nos fuimos, sentimentalmente no es fácil, tampoco lo es para los que se quedan.
Lamentablemente en ocasiones ese sentimiento se comunica negativamente y se oyen expresiones que podrían reflejar resentimiento, es conveniente escuchar las razones que enervan esa dinámica.
He aquí algunas de las quejas que oído manifestar:
1) Abandonaron responsabilidades familiares y no las dejaron a los que nos quedamos (típicamente el cuidado de los padres ya mayores, que quedan en manos de los hermanos/as)
2) Al principio llamaban todas las semana, ahora es prácticamente cuando hay alguna ocasión importante o necesitan que se les resuelva algún problema.
3) Resolvieron su situación y ahora nos critican porque no seguimos sus pasos.
4) Han cambiado en su manera de ser y actuar, se las dan de gringos. Inclusive los hijos no hablan o hablan mal el español y a ellos les parece una gracia.
5) Cuando vienen a visitarnos todo les parece horrible y hasta nos dicen que no entienden como podemos vivir aquí.
6) Los negocios, bienes, intereses comunes quedaron bajo nuestra responsabilidad y cuando llaman es para pedir cuentas y/o reclamar porque las cosas no se hacen o darnos instrucciones, sin conocer la realidad de la situación.
Estas y muchas otras razones que se aplican a casos puntuales hacen que los seres queridos, quienes a nuestro pesar dejamos en nuestros países, expresen inconformidad y actúen conflictivamente.
Hagamos un esfuerzo para evitar que las manifestaciones negativas se impongan sobre el amor, el cariño y la amistad. Si hemos incurrido en algunos de los ejemplos que arriban se mencionan, es sensato corregir la actitud que hemos asumido o aclarar malentendidos.
Es común decir, que hay ponerse en los zapatos de la otra persona, yo voy más allá: Vístase con los atuendos que incomodan a quien le manifiesta su descontento y es muy posible que no solo le moleste una piedrita en el zapato, sino que al pantalón le queda apretado y la camisa le queda grande.
Quienes nos dedicamos a la bella profesión de mediadores solemos decir que la comunicación es la causa y la solución de los conflictos. Mi amigo sostuvo una conversación abierta y franca con su familiar. Este fin de semana las dos familias están visitando al ratón en Orlando.
martes, 13 de noviembre de 2007
Opiniones encontradas sobre la inmigración entre los europeos
Interesante articulo. Seguramente hay encuestas similares en USA. ?Alguien las conoce?Opiniones encontradas sobre la inmigración entre los europeos
Los europeos tienen opiniones encontradas sobre la inmigración, con 44% de los franceses que consideran que "no es ni una oportunidad ni una amenaza", 40% de los españoles que piensan que es positiva y 37% de británicos que es una amenaza, según un sondeo publicado el martes.
El estudio, efectuado por TNS Sofres para la cadena de televisión France 24 y pubicado el martes por el diario Le Figaro, los franceses están divididos casi en proporciones iguales entre los que piensan que la inmigración "es más bien una amenaza" (24%) y los que por el contrario piensan que es una oportunidad para Francia (25%).
Un 23% de los españoles consideran la inmigración como una amenaza, un 29% de los italianos y un 23% de los alemanes tienen igual opinión.
Si la inmigración es una oportunidad para 33% de los italianos, 32% de los británicos y 27% de los alemanes, éstos últimos, tal como los franceses, son en su mayoría indecisos, con un 43% que afirman que no es un ni una oportunidad ni una amenaza.
Entre los problemas más importantes que deben resolverse actualmente en materia de inmigración, los franceses y los alemanes sitúan en primer lugar el integrismo religioso (45% y 35% respectivamente).
El problema de la inmigración clandestina es citado mayoritariamente por los españoles (65%), los italianos (58%) y los británicos (56%).
El problema de la integración de los inmigrados es citado por 34% de los alemanes contra 16% de los franceses, 13% de los españoles, 14% de los italianos y 13% de los británicos.
El sondeo fue realizado por teléfono del 18 al 26 de septiembre según el método de cuotas en Francia (960 personas consultadas) y en Italia (953), y según el método aleatorio en España (921), en Alemania (950) y en Gran Bretaña (983).
Los europeos tienen opiniones encontradas sobre la inmigración, con 44% de los franceses que consideran que "no es ni una oportunidad ni una amenaza", 40% de los españoles que piensan que es positiva y 37% de británicos que es una amenaza, según un sondeo publicado el martes.
El estudio, efectuado por TNS Sofres para la cadena de televisión France 24 y pubicado el martes por el diario Le Figaro, los franceses están divididos casi en proporciones iguales entre los que piensan que la inmigración "es más bien una amenaza" (24%) y los que por el contrario piensan que es una oportunidad para Francia (25%).
Un 23% de los españoles consideran la inmigración como una amenaza, un 29% de los italianos y un 23% de los alemanes tienen igual opinión.
Si la inmigración es una oportunidad para 33% de los italianos, 32% de los británicos y 27% de los alemanes, éstos últimos, tal como los franceses, son en su mayoría indecisos, con un 43% que afirman que no es un ni una oportunidad ni una amenaza.
Entre los problemas más importantes que deben resolverse actualmente en materia de inmigración, los franceses y los alemanes sitúan en primer lugar el integrismo religioso (45% y 35% respectivamente).
El problema de la inmigración clandestina es citado mayoritariamente por los españoles (65%), los italianos (58%) y los británicos (56%).
El problema de la integración de los inmigrados es citado por 34% de los alemanes contra 16% de los franceses, 13% de los españoles, 14% de los italianos y 13% de los británicos.
El sondeo fue realizado por teléfono del 18 al 26 de septiembre según el método de cuotas en Francia (960 personas consultadas) y en Italia (953), y según el método aleatorio en España (921), en Alemania (950) y en Gran Bretaña (983).
viernes, 9 de noviembre de 2007
Escultura de D. Chihuli
miércoles, 7 de noviembre de 2007
El duelo de los Inmigrantes
Si Ud. tiene, o ha experimentado sintomas, del duelo del inmigrante, comente su experiencia y si ya supero ese sentimiento, comparta como lo hizo. Cooperemos entre nosotros a entender y manejar esta situacion
Los inmigrantes estamos de duelo.
Autor;
Oscar J. Franco O.
“Esta situación es intolerable. Gloria no entiende por lo que estoy pasando”. Comentaba Juan, sobre el problema familiar, que se discutía en la mediación que conducíamos. Por su parte, Gloria se quejaba amargamente de la escasa colaboración de Juan, ya que ahora viviendo en este país, no cuenta con el apoyo al cual estaba acostumbrada, para manejar la casa y los hijos. Además ella en su país, ejercía como Odontóloga y aquí tiene que revalidar sus títulos para ejercer, pero primero esta el problema de la visa que solo le permite trabajar a Juan.
Después de dos años de haber inmigrado a este país, la pareja y los hijos estaban al borde de una ruptura grave. No habían podido superar las consecuencias de la separación física ni sentimental, de su país, seres queridos y amigos. En otras palabras, el duelo que genera esa situación les continuaba afectando, al punto que el núcleo familiar estaba desintegrándose.
El autor Joseba Achotegui, dice “Duelo es un proceso de reorganización de la personalidad que tiene lugar cuando se pierde algo significativo para el sujeto.
La gran mayoría de las personas que emigran, lo hacen dentro de un marco de esperanza y de búsqueda de un mejor futuro para ellos y de ser el caso para sus hijos. Otros lo hacen en circunstancias agobiantes, por razones económicas, políticas y/o de seguridad personal, que los obligan a emigrar. En ambos casos, la realidad impone pérdidas que nos ocasionan duelos, los cuales afectan, a unos más que a otros y de diferentes maneras. Inclusive, el stress que produce este duelo, puede afectar la salud de las personas.
Los estudiosos de la materia han concentrado este síndrome del duelo del inmigrante en siete aspectos básicos.
1) duelo por la separación de familiares y amistades. Obviamente quedan atrás, seres muy queridos, cónyuges, padres, abuelos, hijos, hermanos etc. Son afectos de intensos conexión, que son prácticamente imposible olvidar, sin embargo es necesario superar el trauma de la perdida del contacto directo.
2) Duelo por la lengua materna. Son muy contadas las personas que son absolutamente bilingües. Si en el país al que se inmigra se habla otra lengua,
la mayoría de los inmigrantes manejamos el idioma con diferentes grados de eficiencia, pero muy difícilmente, como nuestra lengua materna. Esto impone limitaciones obvias.
3) Duelo por la cultura: Obviamente, será mayos o menor dependiendo del lugar donde uno se radique, para el inmigrante latino, no es lo mismo vivir en Miami, Florida que Omaha, Nebraska
4) Duelo por la perdida de los paisajes, la tierra, el clima, el ambiente. Es común oír expresiones como: En mi país el clima es mejor, las playas son más lindas, nada como mis montañas, mi ciudad es mucho más agradable etc. Todas estas expresiones reflejan que estamos ligados afectivamente a la tierra en que crecimos. Para las personas los paisajes no están conformados únicamente de mar, sol, playa, campo, llano y montaña, se le suman, recuerdos, vivencias y experiencias.
5) Duelo por la perdida del status social. De este tema ya he escrito varios artículos, uno de ellos en CONEXIONES, se titula “AQUÍ SOY UN CERO A LA IZQUIERDA”. Octubre 2006. No 91
6) Duelo por la perdida de contacto con los compatriotas. Básicamente, es el calor humano que se siente al estar rodeado de gente que, a la final, es como uno. Aunque haya diferencias por razones sociales, educativas y/o económicas, en nuestro país de origen todos somos queramos o no hondureños, colombianos, argentinos, bolivianos, venezolanos etc., con idiosincrasias culturales propias, viviendo en nuestro propio país. Aquí somos y seremos siempre extranjeros.
7) Duelo por la perdida de la seguridad física. El inmigrante se expone a riesgos como condiciones de trabajo, vivienda, salud, educación, stress diario, situación inmigratoria que ponen en alto riesgo su seguridad y estabilidad personal.
El duelo del inmigrante, es pues, algo natural. Todos hemos sufrido la perdida física de seres queridos, el duelo siempre estará con nosotros, nunca los olvidaremos. Simplemente aprendemos a vivir con su ausencia.
Los inmigrantes estamos de duelo.
Autor;
Oscar J. Franco O.
“Esta situación es intolerable. Gloria no entiende por lo que estoy pasando”. Comentaba Juan, sobre el problema familiar, que se discutía en la mediación que conducíamos. Por su parte, Gloria se quejaba amargamente de la escasa colaboración de Juan, ya que ahora viviendo en este país, no cuenta con el apoyo al cual estaba acostumbrada, para manejar la casa y los hijos. Además ella en su país, ejercía como Odontóloga y aquí tiene que revalidar sus títulos para ejercer, pero primero esta el problema de la visa que solo le permite trabajar a Juan.
Después de dos años de haber inmigrado a este país, la pareja y los hijos estaban al borde de una ruptura grave. No habían podido superar las consecuencias de la separación física ni sentimental, de su país, seres queridos y amigos. En otras palabras, el duelo que genera esa situación les continuaba afectando, al punto que el núcleo familiar estaba desintegrándose.
El autor Joseba Achotegui, dice “Duelo es un proceso de reorganización de la personalidad que tiene lugar cuando se pierde algo significativo para el sujeto.
La gran mayoría de las personas que emigran, lo hacen dentro de un marco de esperanza y de búsqueda de un mejor futuro para ellos y de ser el caso para sus hijos. Otros lo hacen en circunstancias agobiantes, por razones económicas, políticas y/o de seguridad personal, que los obligan a emigrar. En ambos casos, la realidad impone pérdidas que nos ocasionan duelos, los cuales afectan, a unos más que a otros y de diferentes maneras. Inclusive, el stress que produce este duelo, puede afectar la salud de las personas.
Los estudiosos de la materia han concentrado este síndrome del duelo del inmigrante en siete aspectos básicos.
1) duelo por la separación de familiares y amistades. Obviamente quedan atrás, seres muy queridos, cónyuges, padres, abuelos, hijos, hermanos etc. Son afectos de intensos conexión, que son prácticamente imposible olvidar, sin embargo es necesario superar el trauma de la perdida del contacto directo.
2) Duelo por la lengua materna. Son muy contadas las personas que son absolutamente bilingües. Si en el país al que se inmigra se habla otra lengua,
la mayoría de los inmigrantes manejamos el idioma con diferentes grados de eficiencia, pero muy difícilmente, como nuestra lengua materna. Esto impone limitaciones obvias.
3) Duelo por la cultura: Obviamente, será mayos o menor dependiendo del lugar donde uno se radique, para el inmigrante latino, no es lo mismo vivir en Miami, Florida que Omaha, Nebraska
4) Duelo por la perdida de los paisajes, la tierra, el clima, el ambiente. Es común oír expresiones como: En mi país el clima es mejor, las playas son más lindas, nada como mis montañas, mi ciudad es mucho más agradable etc. Todas estas expresiones reflejan que estamos ligados afectivamente a la tierra en que crecimos. Para las personas los paisajes no están conformados únicamente de mar, sol, playa, campo, llano y montaña, se le suman, recuerdos, vivencias y experiencias.
5) Duelo por la perdida del status social. De este tema ya he escrito varios artículos, uno de ellos en CONEXIONES, se titula “AQUÍ SOY UN CERO A LA IZQUIERDA”. Octubre 2006. No 91
6) Duelo por la perdida de contacto con los compatriotas. Básicamente, es el calor humano que se siente al estar rodeado de gente que, a la final, es como uno. Aunque haya diferencias por razones sociales, educativas y/o económicas, en nuestro país de origen todos somos queramos o no hondureños, colombianos, argentinos, bolivianos, venezolanos etc., con idiosincrasias culturales propias, viviendo en nuestro propio país. Aquí somos y seremos siempre extranjeros.
7) Duelo por la perdida de la seguridad física. El inmigrante se expone a riesgos como condiciones de trabajo, vivienda, salud, educación, stress diario, situación inmigratoria que ponen en alto riesgo su seguridad y estabilidad personal.
El duelo del inmigrante, es pues, algo natural. Todos hemos sufrido la perdida física de seres queridos, el duelo siempre estará con nosotros, nunca los olvidaremos. Simplemente aprendemos a vivir con su ausencia.
sábado, 3 de noviembre de 2007
Los latinos somos iguales, pero diferentes
El siguiente articulo, fue publicado en la revista Conexiones, hace un par de meses.
Sus comentarios y opiniones son bienvenidos, a fin de abrir un foro de discusion y analisis del tema.
Los hispanos somos iguales pero diferentes.
El término “Hispano” no describe a ninguna raza, religión o país. Esta frase es copiada del libro “Oye, What’s a Hispanic?, escrito por el abogado Hank Adorno, del bufete Internacional, Adorno & Yoss, con sede en Miami y del cual recomiendo su lectura.
Las experiencias buenas o malas, de los inmigrantes en este país, especialmente los de origen latinoamericano, son muchas y muy variadas. El choque que significa la inmersión cultural en el estilo de vida anglosajón, no es igual y no tiene la misma intensidad para ningún individuo, ni para ningún grupo étnico o socio cultural.
Una de las razones es la propia diversidad cultural del grupo que en este país han denominado como “Hispanos”. En “Oye”, su autor destaca que dicho termino fue traído al tapete por el “Census Bureau”, en los años 70, en un intento por identificar a las personas de ascendencia española. No entendió el “Bureau” que los descendientes ya tenemos siglos de identificación propia, debido a las características socio culturales en cada región o país de Centro y Suramérica.
Hispano es un grupo totalmente heterogéneo, por lo tanto se comete un error burocrático al encasillar a varios millones de personas, en un solo lote. Lo que es obvio para nosotros los hispanos, se les escapo a las autoridades en su comprensible necesidad de legislar y regular. para un grupo importante de inmigrantes en este país.
Adorno, es prolífico en datos estadísticos y para los efectos del libro, define el término hispano, como al grupo de personas que residen en los Estados Unidos y en cuyo país de origen se habla español y esta ubicado en el Centro o Suramérica o en el Caribe
Entre el 2000 y el 2004, la población hispana en USA, creció en un 14%, en contraste con la no hispana que solo creció en un 2%. Ese rápido crecimiento se origina en el número de nacimientos, combinado con las cantidades de inmigrantes que aquí llegamos.
Actualmente, en números, los hispanos son la primera minora en este país. De continuar el impulso demográfico, en el 2050 uno de cada cuatro ciudadanos americanos será de origen hispano.
Los hispanos se están explayando por el país. Los estados fronterizos con Méjico, además de la Florida y New York, siempre han sido la sede principal de los hispanos. No obstante, siete estados de la unión a saber: Oregon, Nevada, Washington, Georgia , North Carolina, Virginia y Massachussets, han visto crecer significativamente su población hispana. En términos porcentuales, el crecimiento hispano en estos estados, es mayor que en los estados tradicionales.
La influencia social, cultural, económica laboral, y política de los hispanos es evidente en los llamados estados tradicionales y en el resto de la nación. En el sector económico, más de 700 billones de dólares fueron invertidos en bienes y servicios por los hispanos en el 2004. En lo político, en ese mismo año, los hispanos contribuyeron con el 6% de los votos.
La miopica visión de encuadrar y tratar al grupo denominado hispano, de la misma manera, ha generado estereotipos que confunden a la opinión pública, aunque que no todos son negativos. No disputamos el concepto del “Latin Lover”.
Los hispanos, nos sentimos identificados entre todos y compartimos las raíces innegables de nuestros ancestros españoles, mezcladas con las sangre de etnias indígenas muy particulares de cada región.. De esa mezcla estamos orgullosos. Es la que hace que los hispanos seamos iguales, pero diferentes.
Sus comentarios y opiniones son bienvenidos, a fin de abrir un foro de discusion y analisis del tema.
Los hispanos somos iguales pero diferentes.
El término “Hispano” no describe a ninguna raza, religión o país. Esta frase es copiada del libro “Oye, What’s a Hispanic?, escrito por el abogado Hank Adorno, del bufete Internacional, Adorno & Yoss, con sede en Miami y del cual recomiendo su lectura.
Las experiencias buenas o malas, de los inmigrantes en este país, especialmente los de origen latinoamericano, son muchas y muy variadas. El choque que significa la inmersión cultural en el estilo de vida anglosajón, no es igual y no tiene la misma intensidad para ningún individuo, ni para ningún grupo étnico o socio cultural.
Una de las razones es la propia diversidad cultural del grupo que en este país han denominado como “Hispanos”. En “Oye”, su autor destaca que dicho termino fue traído al tapete por el “Census Bureau”, en los años 70, en un intento por identificar a las personas de ascendencia española. No entendió el “Bureau” que los descendientes ya tenemos siglos de identificación propia, debido a las características socio culturales en cada región o país de Centro y Suramérica.
Hispano es un grupo totalmente heterogéneo, por lo tanto se comete un error burocrático al encasillar a varios millones de personas, en un solo lote. Lo que es obvio para nosotros los hispanos, se les escapo a las autoridades en su comprensible necesidad de legislar y regular. para un grupo importante de inmigrantes en este país.
Adorno, es prolífico en datos estadísticos y para los efectos del libro, define el término hispano, como al grupo de personas que residen en los Estados Unidos y en cuyo país de origen se habla español y esta ubicado en el Centro o Suramérica o en el Caribe
Entre el 2000 y el 2004, la población hispana en USA, creció en un 14%, en contraste con la no hispana que solo creció en un 2%. Ese rápido crecimiento se origina en el número de nacimientos, combinado con las cantidades de inmigrantes que aquí llegamos.
Actualmente, en números, los hispanos son la primera minora en este país. De continuar el impulso demográfico, en el 2050 uno de cada cuatro ciudadanos americanos será de origen hispano.
Los hispanos se están explayando por el país. Los estados fronterizos con Méjico, además de la Florida y New York, siempre han sido la sede principal de los hispanos. No obstante, siete estados de la unión a saber: Oregon, Nevada, Washington, Georgia , North Carolina, Virginia y Massachussets, han visto crecer significativamente su población hispana. En términos porcentuales, el crecimiento hispano en estos estados, es mayor que en los estados tradicionales.
La influencia social, cultural, económica laboral, y política de los hispanos es evidente en los llamados estados tradicionales y en el resto de la nación. En el sector económico, más de 700 billones de dólares fueron invertidos en bienes y servicios por los hispanos en el 2004. En lo político, en ese mismo año, los hispanos contribuyeron con el 6% de los votos.
La miopica visión de encuadrar y tratar al grupo denominado hispano, de la misma manera, ha generado estereotipos que confunden a la opinión pública, aunque que no todos son negativos. No disputamos el concepto del “Latin Lover”.
Los hispanos, nos sentimos identificados entre todos y compartimos las raíces innegables de nuestros ancestros españoles, mezcladas con las sangre de etnias indígenas muy particulares de cada región.. De esa mezcla estamos orgullosos. Es la que hace que los hispanos seamos iguales, pero diferentes.
jueves, 1 de noviembre de 2007
!Se divorciaron los Perez!
El siguiente articulo, de mi autoria, fue publicado el El Nuevo Herald de Miami, el mes pasado.
El relato se acopla a situaciones reales, con nombres alterados por confidencialidad.
Sus comentarios son apreciados, bienvenidos y esperados.
¡Se divorciaron los Pérez!
Dr. Oscar J. Franco O.
La noticia se propago entre los amigos y compatriotas. Los Pérez, una pareja que llego hace unos tres años a vivir en la Florida se divorciaron.
La historia puede haber comenzado con una decisión tomada a la ligera. El Sr. Perez (Beto) le dijo a la esposa. “Mi amor, aquí en Orlando se pasan unos días mararavillosos, los niños se divierten, tu y yo estamos tan bien, la comida, la seguridad, la limpieza, el orden, la educación, los negocios, los dólares, porque no nos venimos a vivir para la Florida”.
Vendemos todo y fácilmente juntamos varios cientos de miles de dólares, los ponemos a ganar intereses, mientras yo me ubico en la empresa del Dr. Rodríguez quien me esta esperando con los brazos abiertos y con un sueldazo. Dicho y hecho los Pérez, vendieron todas sus pertenencias en su país y se vinieron para USA.
La familia inicio su nueva vida, tenían que comprar de todo, pero como este es el país del crédito a los 15 días ya eran flamantes propietarios de una casa de 5 habitaciones (una para nosotros y una para cada hijo) y cinco baños.
La casa, costo $850.000, pero apenas pedían el 10% de inicial, con intereses bajísimos, en 35 años, la pagamos sin darnos cuenta, no llega a $4000, mensuales. Para transporte, compraron una Mercedes para el y una BMW para ella. Solo pagaron el 15% y comodísimas cuotas de apenas $900 al mes por 5 años.
Los muebles estaban en una oferta increíble, y pagando sin intereses, un año que después. Apenas $2300 mensuales.
La novedad paso y empezó la rutina, los chicos a la escuela. Beto se reunió con el Sr. Rodríguez, pero la oferta se cayó, no encontró trabajo, pero mucha ideas y proyectos.
Transcurrió el primer año y Beto aun sin trabajo. Los intereses del capital que trajeron, estaban justos con los gastos. Pasaron seis meses más, egresos imprevistos hizo necesario cancelar parte del plazo fijo; por supuesto bajaron los dividendos de los intereses, pero no los gastos.
Allí comenzó el círculo vicioso y destructivo de las condiciones económicas de los Pérez. La tensión familiar era muy fuerte. La relación de pareja se deterioraba a pasos agigantados. Necesariamente salieron de los carros, vendieron la casa. Pasaron a vivir alquilados en un apartamento de 3 habitaciones y dos baños.
Beto y Betina, prácticamente no se hablaban. En fin, sucumbió el matrimonio. Beto se regreso a su país, como empleado. Betina se quedo en la Florida con los hijos pues estos no quisieron regresar. Una pareja que busco un mejor futuro, acabo en el pasado.
La triste historia es verdadera, los nombres no lo son. Lo peor es que se pudo evitar. Pretender emigrar y vivir en las mismas condiciones socio-económicas que se tenían en el país de origen, es un gravísimo error, a menos que se cuente con mucho dinero o venga contratado por un empresa. Aun así, el choque cultural, el modus vivendi, y para el tema que nos ocupa, la vida en pareja cambia drásticamente.
En la gran mayoría de los casos, emigrar significa comenzar de nuevo, todo cambia, empezando con la vida familiar y pasando por la profesional, social, esparcimiento y muy especialmente las condiciones económicas. La solidez del matrimonio se pone frente a una durísima prueba, tristemente muchas parejas no logran superar el reto.
Por supuesto, la gran mayoría de los individuos y matrimonios, si vencen los escollos y se adaptan a esta nueva etapa en sus vidas. El sacrificio les recompensa con éxitos. Ellos no dejan que el suenho americano se convirtiera en pesadilla
El relato se acopla a situaciones reales, con nombres alterados por confidencialidad.
Sus comentarios son apreciados, bienvenidos y esperados.
¡Se divorciaron los Pérez!
Dr. Oscar J. Franco O.
La noticia se propago entre los amigos y compatriotas. Los Pérez, una pareja que llego hace unos tres años a vivir en la Florida se divorciaron.
La historia puede haber comenzado con una decisión tomada a la ligera. El Sr. Perez (Beto) le dijo a la esposa. “Mi amor, aquí en Orlando se pasan unos días mararavillosos, los niños se divierten, tu y yo estamos tan bien, la comida, la seguridad, la limpieza, el orden, la educación, los negocios, los dólares, porque no nos venimos a vivir para la Florida”.
Vendemos todo y fácilmente juntamos varios cientos de miles de dólares, los ponemos a ganar intereses, mientras yo me ubico en la empresa del Dr. Rodríguez quien me esta esperando con los brazos abiertos y con un sueldazo. Dicho y hecho los Pérez, vendieron todas sus pertenencias en su país y se vinieron para USA.
La familia inicio su nueva vida, tenían que comprar de todo, pero como este es el país del crédito a los 15 días ya eran flamantes propietarios de una casa de 5 habitaciones (una para nosotros y una para cada hijo) y cinco baños.
La casa, costo $850.000, pero apenas pedían el 10% de inicial, con intereses bajísimos, en 35 años, la pagamos sin darnos cuenta, no llega a $4000, mensuales. Para transporte, compraron una Mercedes para el y una BMW para ella. Solo pagaron el 15% y comodísimas cuotas de apenas $900 al mes por 5 años.
Los muebles estaban en una oferta increíble, y pagando sin intereses, un año que después. Apenas $2300 mensuales.
La novedad paso y empezó la rutina, los chicos a la escuela. Beto se reunió con el Sr. Rodríguez, pero la oferta se cayó, no encontró trabajo, pero mucha ideas y proyectos.
Transcurrió el primer año y Beto aun sin trabajo. Los intereses del capital que trajeron, estaban justos con los gastos. Pasaron seis meses más, egresos imprevistos hizo necesario cancelar parte del plazo fijo; por supuesto bajaron los dividendos de los intereses, pero no los gastos.
Allí comenzó el círculo vicioso y destructivo de las condiciones económicas de los Pérez. La tensión familiar era muy fuerte. La relación de pareja se deterioraba a pasos agigantados. Necesariamente salieron de los carros, vendieron la casa. Pasaron a vivir alquilados en un apartamento de 3 habitaciones y dos baños.
Beto y Betina, prácticamente no se hablaban. En fin, sucumbió el matrimonio. Beto se regreso a su país, como empleado. Betina se quedo en la Florida con los hijos pues estos no quisieron regresar. Una pareja que busco un mejor futuro, acabo en el pasado.
La triste historia es verdadera, los nombres no lo son. Lo peor es que se pudo evitar. Pretender emigrar y vivir en las mismas condiciones socio-económicas que se tenían en el país de origen, es un gravísimo error, a menos que se cuente con mucho dinero o venga contratado por un empresa. Aun así, el choque cultural, el modus vivendi, y para el tema que nos ocupa, la vida en pareja cambia drásticamente.
En la gran mayoría de los casos, emigrar significa comenzar de nuevo, todo cambia, empezando con la vida familiar y pasando por la profesional, social, esparcimiento y muy especialmente las condiciones económicas. La solidez del matrimonio se pone frente a una durísima prueba, tristemente muchas parejas no logran superar el reto.
Por supuesto, la gran mayoría de los individuos y matrimonios, si vencen los escollos y se adaptan a esta nueva etapa en sus vidas. El sacrificio les recompensa con éxitos. Ellos no dejan que el suenho americano se convirtiera en pesadilla
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