El US Citizenship and Immigration Service ha publicado una excelente guia para orientar a las personas que desean inmigrar a este pais.
Lo puese encontrar en la pagina web:
http://www.uscis.gov/files/nativedocuments/M-618_sp.pdf
Abra la pagina, la informacion es veraz y oficial
miércoles, 11 de noviembre de 2009
lunes, 22 de junio de 2009
Aqui estoy presa en mi casa
Aquí estoy presa en mi casa.
Oscar J. Franco O.
“No lo puedo creer, después de 40 años de casados, 3 hijos y 6 nietos, mi esposo y yo estamos a punto de separarnos. No es cuestión de que se haya acabado el amor, ni que no nos entendamos, ni nada que se le parezca. Sencillamente, yo no aguanto esta vida en este país y mucho menos en estas condiciones. Mi esposo le pidió a la empresa que lo trasladaran para acá. Ya tenemos casi 2 años y la rutina no cambia. Mi esposo sale al trabajo a las 6.30 a.m. y regresa a las 6 p.m., todos los días. Inclusive muchos sábados va la oficina. Los fines de semana esta cansado y a veces salimos, igual tenemos muy pocos amigos latinos y yo no hablo ingles. Estoy harta de estar metida en la casa, limpiando, lavando y cocinando. Esa no es la vida con la que yo soñaba para nuestra vejez. Así, que ya se lo dije: O nos regresamos o me regreso yo sola, pero yo vine para estar presa en mi casa’
El comentario lo oí, en la primera consulta que se me hizo para actuar como mediador, para ayudar a la pareja a buscar una solución al conflicto que me planteaban.
Por su parte, el esposo me comento que el había pedido el traslado porque la compañía en que trabaja, había recortado el personal en su país de origen. Las opciones eran venirse o ser despedido, después de 30 años de prestar servicios. Además, a prácticamente a todos los miembros de la familia los habían asaltado, inclusive con violencia. Afortunadamente, nadie perdió la vida, pero estuvieron a punto. El esposo enfáticamente me dijo “Yo no me regreso, si ella quiere que se vaya. La iré a visitar cuando pueda”
La decisión de venirse fue tomada en conjunto, inclusive con los hijos, pero la señora no se adapta a este estilo de vida, sufre de los duelos del inmigrante, causados por las pérdidas que comente en el número anterior de Conexiones. Específicamente, la pérdida de la identidad social, del paisaje, del idioma, de las amistades y familiares.
Cuando se toma la decisión de emigrar, se consideran factores básicos para la vida que se inicia en el nuevo país, tales como ingresos, seguridad en la salud, escuelas para los hijos, habitación y transporte. Sin embargo, no se analiza ni se toman precauciones, referentes a las alteraciones que sufrirán las relaciones personales, dentro y fuera del grupo familiar.
Específicamente, en el caso que hoy tratamos, tenemos a una persona, en la tercera etapa de su vida, quien de repente es trasladada a otro núcleo social, con el cual no tiene ninguna conexión. Dejo en su país a hijos, nietos, familiares, amigos y amigas de siempre. En fin, para ella su vida prácticamente se acabo.
Sobreponerse a los duelos que mencione arriba, no es fácil, pero no es imposible. Con voluntad y tesón se logra. No solo debemos pensar en lo que se perdió o dejo atrás, sino en lo que ganamos y tenemos por delante, en este país.
Cada uno de nosotros vive su propia experiencia. Quienes no trabajan tienen amplias oportunidades de ambientarse socialmente. No obstante, para integrarse hay que dominar el idioma. Para conectarse con este mundo hay que leer, oír y ver los medios de comunicación en ingles. Para sumarse a esta sociedad, es conveniente actuar como voluntarios a las numerosísimas asociaciones de beneficencia que existen en este país. Aquí las bibliotecas publicas son excelentes y gratuitas, en ellas hay cursos, seminarios, organizan viajes, clubes de lectura.
Claro esta, debemos mantener los nexos, lazos y obligaciones que nos unen a nuestros países de origen, pero no es conveniente anclarse en esas circunstancias. La señora del relato no esta aquí presa en su casa. Esta aquí, mentalmente presa en su país.
Oscar J. Franco O.
“No lo puedo creer, después de 40 años de casados, 3 hijos y 6 nietos, mi esposo y yo estamos a punto de separarnos. No es cuestión de que se haya acabado el amor, ni que no nos entendamos, ni nada que se le parezca. Sencillamente, yo no aguanto esta vida en este país y mucho menos en estas condiciones. Mi esposo le pidió a la empresa que lo trasladaran para acá. Ya tenemos casi 2 años y la rutina no cambia. Mi esposo sale al trabajo a las 6.30 a.m. y regresa a las 6 p.m., todos los días. Inclusive muchos sábados va la oficina. Los fines de semana esta cansado y a veces salimos, igual tenemos muy pocos amigos latinos y yo no hablo ingles. Estoy harta de estar metida en la casa, limpiando, lavando y cocinando. Esa no es la vida con la que yo soñaba para nuestra vejez. Así, que ya se lo dije: O nos regresamos o me regreso yo sola, pero yo vine para estar presa en mi casa’
El comentario lo oí, en la primera consulta que se me hizo para actuar como mediador, para ayudar a la pareja a buscar una solución al conflicto que me planteaban.
Por su parte, el esposo me comento que el había pedido el traslado porque la compañía en que trabaja, había recortado el personal en su país de origen. Las opciones eran venirse o ser despedido, después de 30 años de prestar servicios. Además, a prácticamente a todos los miembros de la familia los habían asaltado, inclusive con violencia. Afortunadamente, nadie perdió la vida, pero estuvieron a punto. El esposo enfáticamente me dijo “Yo no me regreso, si ella quiere que se vaya. La iré a visitar cuando pueda”
La decisión de venirse fue tomada en conjunto, inclusive con los hijos, pero la señora no se adapta a este estilo de vida, sufre de los duelos del inmigrante, causados por las pérdidas que comente en el número anterior de Conexiones. Específicamente, la pérdida de la identidad social, del paisaje, del idioma, de las amistades y familiares.
Cuando se toma la decisión de emigrar, se consideran factores básicos para la vida que se inicia en el nuevo país, tales como ingresos, seguridad en la salud, escuelas para los hijos, habitación y transporte. Sin embargo, no se analiza ni se toman precauciones, referentes a las alteraciones que sufrirán las relaciones personales, dentro y fuera del grupo familiar.
Específicamente, en el caso que hoy tratamos, tenemos a una persona, en la tercera etapa de su vida, quien de repente es trasladada a otro núcleo social, con el cual no tiene ninguna conexión. Dejo en su país a hijos, nietos, familiares, amigos y amigas de siempre. En fin, para ella su vida prácticamente se acabo.
Sobreponerse a los duelos que mencione arriba, no es fácil, pero no es imposible. Con voluntad y tesón se logra. No solo debemos pensar en lo que se perdió o dejo atrás, sino en lo que ganamos y tenemos por delante, en este país.
Cada uno de nosotros vive su propia experiencia. Quienes no trabajan tienen amplias oportunidades de ambientarse socialmente. No obstante, para integrarse hay que dominar el idioma. Para conectarse con este mundo hay que leer, oír y ver los medios de comunicación en ingles. Para sumarse a esta sociedad, es conveniente actuar como voluntarios a las numerosísimas asociaciones de beneficencia que existen en este país. Aquí las bibliotecas publicas son excelentes y gratuitas, en ellas hay cursos, seminarios, organizan viajes, clubes de lectura.
Claro esta, debemos mantener los nexos, lazos y obligaciones que nos unen a nuestros países de origen, pero no es conveniente anclarse en esas circunstancias. La señora del relato no esta aquí presa en su casa. Esta aquí, mentalmente presa en su país.
Errores comunes de los inmigrantes en USA
Errores comunes de los inmigrantes en USA
Segunda Entrega
Oscar J. Franco
Mi experiencia ya sea en la cotidianeidad viviendo en el estado de la Florida o como Mediador en los tribunales del condado de Broward, en el mencionado estado, me ha servido para observar y actuar como mediador en numerosos casos en los cuales las personas, actúan, demandan o son demandados por desconocer las leyes o actuar sin consultar a los abogados sobre las leyes en este país.
O lo que es peor, en el caso de los latinos pensar que como viven en un ambiente rodeado de hispanidad, las leyes y las cosas se hacen como las hacíamos en nuestros países. “Aquí se puede vivir toda la vida en español, pero las leyes son en ingles.
Relatare algunas de esas experiencias con el objetivo de informar, advertir y prevenir a los lectores de circunstancias y situaciones que por desconocimiento de las leyes o por actuar sin asesoramiento legal les pueden causar graves consecuencias.
Es sumamente importante dejar claro que el contenido de la información que aquí se abordase hace como un servicio público y didáctico, no se imparten consejos, opiniones legales ni se persiguen fines publicitarios profesionales o de otra índole. Si desea obtener consejos y/o asistencia legal, consulte a un abogado debidamente certificado en el estado en el cual UD. reside. “
Te imaginas, me comentaba Gerardo, tengo seis meses alquilando un townhouse y apenas me mude empecé a tener problemas con la plomería en los baños, me canse de llamar a la administradora y nada que reparaban la tubería y mientras tanto, solo se podía usar un solo baño.
Así que contacte directamente al propietario y le dije que si no me arreglaban el problema, para finales del mes, suspendería el pago del canon de arrendamiento. Llego el fin de mes y nada, así que no pague.
Paso una semana y recibí una nota de la administradora, advirtiéndome que si no cancelaba en tres días, solicitarían el desalojo judicial. Ahí fue cuando perdí los estribos y les dije que como se les ocurría amenazarme, si eran ellos los que habían incumplido al no reparar el problema en los baños a pesar de que se los participe insistentemente durante 5 meses.
Además, les dije, yo mande a reparar la tubería, porque la situación era imposible, 1 solo baño, para mi, mi esposa y dos niños. Uds. Me deben el monto de la reparación y les colgué el teléfono. Mi sorpresa fue grande cuando recibí una citación para responder al proceso de desalojo judicial en los tribunales del condado.
Pero yo no estoy preocupado, decía Gerardo, porque yo conozco mis derechos y estoy seguro que el juez entenderá la situación”.
CRASO ERROR, no haber mandado a reparar las tuberías, sino haber suspendido el pago como lo hizo. La reglamentación de inquilinato en la Florida, prevé las formalidades que debe seguir el arrendatario para el caso de que el arrendador incumpla con las reparaciones y mantenimiento del inmueble a los cuales se ha obligado al alquilar el inmueble.
Sin entrar en detalles legales, debe notarse que quejarse informalmente no es suficiente, es necesario notificar por escrito y el arrendador tiene un periodo perentorio para la reparación, si no lo hace, el arrendatario puede suspender el pago, pero debe depositar el canon de arrendamiento en “escrow”.
Suspender el pago, en los términos que lo hizo Gerardo, puede sobrevenir en el desalojo judicial.
Segunda Entrega
Oscar J. Franco
Mi experiencia ya sea en la cotidianeidad viviendo en el estado de la Florida o como Mediador en los tribunales del condado de Broward, en el mencionado estado, me ha servido para observar y actuar como mediador en numerosos casos en los cuales las personas, actúan, demandan o son demandados por desconocer las leyes o actuar sin consultar a los abogados sobre las leyes en este país.
O lo que es peor, en el caso de los latinos pensar que como viven en un ambiente rodeado de hispanidad, las leyes y las cosas se hacen como las hacíamos en nuestros países. “Aquí se puede vivir toda la vida en español, pero las leyes son en ingles.
Relatare algunas de esas experiencias con el objetivo de informar, advertir y prevenir a los lectores de circunstancias y situaciones que por desconocimiento de las leyes o por actuar sin asesoramiento legal les pueden causar graves consecuencias.
Es sumamente importante dejar claro que el contenido de la información que aquí se abordase hace como un servicio público y didáctico, no se imparten consejos, opiniones legales ni se persiguen fines publicitarios profesionales o de otra índole. Si desea obtener consejos y/o asistencia legal, consulte a un abogado debidamente certificado en el estado en el cual UD. reside. “
Te imaginas, me comentaba Gerardo, tengo seis meses alquilando un townhouse y apenas me mude empecé a tener problemas con la plomería en los baños, me canse de llamar a la administradora y nada que reparaban la tubería y mientras tanto, solo se podía usar un solo baño.
Así que contacte directamente al propietario y le dije que si no me arreglaban el problema, para finales del mes, suspendería el pago del canon de arrendamiento. Llego el fin de mes y nada, así que no pague.
Paso una semana y recibí una nota de la administradora, advirtiéndome que si no cancelaba en tres días, solicitarían el desalojo judicial. Ahí fue cuando perdí los estribos y les dije que como se les ocurría amenazarme, si eran ellos los que habían incumplido al no reparar el problema en los baños a pesar de que se los participe insistentemente durante 5 meses.
Además, les dije, yo mande a reparar la tubería, porque la situación era imposible, 1 solo baño, para mi, mi esposa y dos niños. Uds. Me deben el monto de la reparación y les colgué el teléfono. Mi sorpresa fue grande cuando recibí una citación para responder al proceso de desalojo judicial en los tribunales del condado.
Pero yo no estoy preocupado, decía Gerardo, porque yo conozco mis derechos y estoy seguro que el juez entenderá la situación”.
CRASO ERROR, no haber mandado a reparar las tuberías, sino haber suspendido el pago como lo hizo. La reglamentación de inquilinato en la Florida, prevé las formalidades que debe seguir el arrendatario para el caso de que el arrendador incumpla con las reparaciones y mantenimiento del inmueble a los cuales se ha obligado al alquilar el inmueble.
Sin entrar en detalles legales, debe notarse que quejarse informalmente no es suficiente, es necesario notificar por escrito y el arrendador tiene un periodo perentorio para la reparación, si no lo hace, el arrendatario puede suspender el pago, pero debe depositar el canon de arrendamiento en “escrow”.
Suspender el pago, en los términos que lo hizo Gerardo, puede sobrevenir en el desalojo judicial.
Errores comunes de los inmigrantes en USA
Errores comunes de los inmigrantes en USA
Primera Entrega
Oscar J. Franco
Mi experiencia ya sea en la cotidianeidad viviendo en el estado de la Florida o como Mediador en los tribunales del condado de Broward, en el mencionado estado, me ha servido para observar y actuar como mediador en numerosos casos en los cuales las personas, actúan, demandan o son demandados por desconocer las leyes o actuar sin consultar a los abogados sobre las leyes en este país o lo que es peor, en el caso de los latinos pensar que como viven en un ambiente rodeado de hispanidad, las leyes y las cosas se hacen como las hacíamos en nuestros países. “Aquí se puede vivir toda la vida en español, pero las leyes son en ingles.
Relatare algunas de esas experiencias con el objetivo de informar, advertir y prevenir a los lectores de circunstancias y situaciones que por desconocimiento de las leyes o por actuar sin asesoramiento legal les pueden causar graves consecuencias.
Es sumamente importante dejar claro que el contenido de la información que aquí se abordase hace como un servicio público y didáctico, no se imparten consejos, opiniones legales ni se persiguen fines publicitarios profesionales o de otra índole. Si desea obtener consejos y/o asistencia legal, consulte a un abogado debidamente certificado en el estado en el cual UD. reside.
Me encontraba disfrutando de un bello día de playa en Fort Lauderdale, cuando a mi lado se instalo un grupo de ocho jóvenes latinos, con el consabido parasol, radio reproductor y cava de anime.
Entre ellos estaba una pareja que se veía mayor que el resto. El día se desarrollaba normalmente, la música estaba un poco alta, para ser sinceros, pero en fin la playa es libre.
La pareja se retiro a comprar pizza y los jóvenes aprovecharon para consumir cervezas que tenían en la cava. Conversaban animadamente, cuando se les acercaron dos hombres en atuendo playero, se identificaron como policías y les solicitaron se identificaran.
Resulto que todos los jóvenes eran menores de 21 anos, por lo tanto estaban contraviniendo las leyes del Estado de la Florida, donde esta prohibido consumir alcohol a los menores de 21 anos de edad.
Los jóvenes alegaban que eran mayores de edad en su país, pues todos eran mayores de 18 anos, sin embargo los oficiales les dijeron que habían infringido la ley de este país y serian multados.
En esos momentos, se apersono la pareja, resultaron los tíos, muy sorprendidos y preocupados con la situación, admitieron que ellos habían comprado la cerveza, pero ellos no sabían que la edad mínima para consumir licor es 21 anos en este estado.
CRASO ERROR, no el haber admitido comprar la cerveza sino haberlo hecho, lo cual complico la situación aun mas, porque el proveer (vender o suministrar) alcohol a un menor de edad es un acto ilegal, con serias consecuencias.
He oído de fiestas de menores de edad, en las cuales con el consentimiento de los padres o representantes legales, se consume bebidas alcohólicas.
Ya que estamos en el tema de la bebida alcohólicas, aprovecho la oportunidad para llamarles la atención a otro serio craso error.
Suministrar alcohol a una persona que se encuentre intoxicada y por lo tanto incapacitada, principalmente para manejar. En numerosos estados en este país han legislado el llamado “Dram Shop Act” el cual establece que la persona que suministra o vende bebidas alcohólicas a una persona la cual se intoxica y causa o se causa danos puede ser considerado liable por los danos. Aunque La Florida no ha acogido dicho estatuto, si existe lo concerniente a la venta o suministro de licores a menores de edad y a lo que denominan borrachos habituales (habitual drunkards), con responsabilidad criminal y hasta civil.
Publicado por Mediador en 12/23/2007
Primera Entrega
Oscar J. Franco
Mi experiencia ya sea en la cotidianeidad viviendo en el estado de la Florida o como Mediador en los tribunales del condado de Broward, en el mencionado estado, me ha servido para observar y actuar como mediador en numerosos casos en los cuales las personas, actúan, demandan o son demandados por desconocer las leyes o actuar sin consultar a los abogados sobre las leyes en este país o lo que es peor, en el caso de los latinos pensar que como viven en un ambiente rodeado de hispanidad, las leyes y las cosas se hacen como las hacíamos en nuestros países. “Aquí se puede vivir toda la vida en español, pero las leyes son en ingles.
Relatare algunas de esas experiencias con el objetivo de informar, advertir y prevenir a los lectores de circunstancias y situaciones que por desconocimiento de las leyes o por actuar sin asesoramiento legal les pueden causar graves consecuencias.
Es sumamente importante dejar claro que el contenido de la información que aquí se abordase hace como un servicio público y didáctico, no se imparten consejos, opiniones legales ni se persiguen fines publicitarios profesionales o de otra índole. Si desea obtener consejos y/o asistencia legal, consulte a un abogado debidamente certificado en el estado en el cual UD. reside.
Me encontraba disfrutando de un bello día de playa en Fort Lauderdale, cuando a mi lado se instalo un grupo de ocho jóvenes latinos, con el consabido parasol, radio reproductor y cava de anime.
Entre ellos estaba una pareja que se veía mayor que el resto. El día se desarrollaba normalmente, la música estaba un poco alta, para ser sinceros, pero en fin la playa es libre.
La pareja se retiro a comprar pizza y los jóvenes aprovecharon para consumir cervezas que tenían en la cava. Conversaban animadamente, cuando se les acercaron dos hombres en atuendo playero, se identificaron como policías y les solicitaron se identificaran.
Resulto que todos los jóvenes eran menores de 21 anos, por lo tanto estaban contraviniendo las leyes del Estado de la Florida, donde esta prohibido consumir alcohol a los menores de 21 anos de edad.
Los jóvenes alegaban que eran mayores de edad en su país, pues todos eran mayores de 18 anos, sin embargo los oficiales les dijeron que habían infringido la ley de este país y serian multados.
En esos momentos, se apersono la pareja, resultaron los tíos, muy sorprendidos y preocupados con la situación, admitieron que ellos habían comprado la cerveza, pero ellos no sabían que la edad mínima para consumir licor es 21 anos en este estado.
CRASO ERROR, no el haber admitido comprar la cerveza sino haberlo hecho, lo cual complico la situación aun mas, porque el proveer (vender o suministrar) alcohol a un menor de edad es un acto ilegal, con serias consecuencias.
He oído de fiestas de menores de edad, en las cuales con el consentimiento de los padres o representantes legales, se consume bebidas alcohólicas.
Ya que estamos en el tema de la bebida alcohólicas, aprovecho la oportunidad para llamarles la atención a otro serio craso error.
Suministrar alcohol a una persona que se encuentre intoxicada y por lo tanto incapacitada, principalmente para manejar. En numerosos estados en este país han legislado el llamado “Dram Shop Act” el cual establece que la persona que suministra o vende bebidas alcohólicas a una persona la cual se intoxica y causa o se causa danos puede ser considerado liable por los danos. Aunque La Florida no ha acogido dicho estatuto, si existe lo concerniente a la venta o suministro de licores a menores de edad y a lo que denominan borrachos habituales (habitual drunkards), con responsabilidad criminal y hasta civil.
Publicado por Mediador en 12/23/2007
lunes, 25 de mayo de 2009
Aqui soy un cero a la izquierda
Aquí soy un cero a la izquierda
Autor
Oscar J. Franco O.
¡Tenemos que reunirnos urgentemente!, me decía angustiada una señora, “Mi marido esta en estado depresivo, imagínese que se duerme y no digo se acuesta, porque pasa todo el día en la cama viendo televisión, a las 3 de la mañana y se despierta a las 11. Desayuna-almuerza, hace varias llamadas telefónicas a amigos y a pretendidos socios de negocios que lucían como excelentes oportunidades y que fueron muy determinantes en nuestra decisión de emigrar a este país, pero como siempre las noticias son negativas, mi esposo se desconsuela, prende la TV y el ciclo pernicioso se repite. Continuaba la señora, “La situación es apremiante, puesto que los intereses que devenga el capital que tenemos invertidos, ya prácticamente no cubren los compromisos de pago normales de la casa y las deudas que hemos adquirido desde que llegamos. Lo peor es que no la pasamos peleando y hasta hemos contemplado que el se regrese a nuestro país y yo me quede aquí en la Florida con los muchachos, quienes además no se quieren regresar.
Procedí a conversar con el señor en cuestión, quien accedió a que nos reuniéramos para utilizar la mediación como proceso de facilitación del conflicto familiar. En la mediación, la pareja a la cual ficticiamente llamare Jaime e Irene, mostraron evidencias de un conflicto que había escalado al punto de peligrosamente afectar la relación familiar. Jaime estaba verdaderamente frustrado con su situación profesional. “Aquí soy un cero a la izquierda”, me dijo molesto “En mi país tengo una posición ganada con 25 años de ejercicio profesional y títulos académicos de sobra, inclusive fui profesor de la materia durante 20 años, en la mas prestigiosa universidad. Cuento con el respeto, consideración, admiración y porque no decirlo la envidia de muchos profesionales del ramo. Basta con levantar un teléfono para resolver cualquier inconveniente. Nuestra vida social, ligada con los compromisos profesionales, me mantenía una agenda rigurosa pero placenteramente copada. Llegamos a este país hace 4 años, con excelentes planes de trabajo y desarrollo personal y profesional. Pero todo era una columna de humo. Nada se ha dado y he perdido un dineral. He pensado en regresarme a mi país, pero hace unos meses estuve allá y los contactos se perdieron, la gente esta en otra cosa, ni respondían mis llamadas y si lo hacían era para recordar viejos tiempos. ”.
Tristemente la situación que acabo de describir es mucho más común de que lo que se piensa y forma parte de lo que los estudiosos del comportamiento humano han denominado el duelo inmigratorio. Josa Atxotegui define al duelo como el proceso de reorganización de la personalidad que tiene lugar cuando se pierde algo que es significativo para el sujeto. Existen muchos tipos de duelo de los inmigrantes, como por ejemplo: el duelo por la familia y los amigos, por la cultura, por el idioma, por la tierra, y por el estatus. Obviamente, este último es el que afecta terriblemente a Jaime, profesional otrora exitoso, influyente y reconocido en su campo, quien súbitamente se enfrenta a la realidad de un anonimato en este país, el cual nunca contemplo como posibilidad.
Cuando emigramos dejamos atrás una pleyade de factores que constituían nuestro entorno y obviamente abandonamos, para integrarnos a una sociedad completamente separada de la que vivíamos. Aunque encontramos lo que buscábamos “una nueva vida”, generalmente queremos que se asemeje a la que teníamos en nuestro país, pero únicamente en todo lo que era positivo. Nos planteamos con gran optimismo la perspectiva de mejorar o mantener el estatus que disfrutábamos Lamentablemente, en la gran mayoría de los casos eso es sumamente difícil, más no imposible.
Como emigrantes dejamos atrás, además de lazos sentimentales profundos, bienes materiales que nos eran muy preciados y que eran producto de grandes esfuerzos. Sumémosles las relaciones comerciales, profesionales, familiares, de trabajo, amistades y circulo de influencias.
Aclaro que me refiero al flujo de un grupo inmigratorio que esta recibiendo esté país actualmente, el cual constituido de personas que disfrutaban de un nivel social, cultural y económico, que les permitió emigrar en condiciones inmesamnete diferentes a otras sociedades que se vieron forzadas a emigrar de su país en tiempos pasados, sin ningún bien ni capitales que le apoyara económicamente. Muy diferente también, es la dura experiencia de otros grupos, que se encuentra en condición inmigratoria irregular.
El problema es que las personas a las cuales me refiero, al tomar la decisión de emigrar no analizan y sopesan profundamente las consecuencias. Erróneamente se toma la actitud de que en el país de uno todo es negativo, nada sirve, no aguanto más, estoy harto y me voy. Olvidándose que se deja atrás mucho más que lo queremos dejar. Abandonamos lo que no es propio como integrantes de la sociedad del país del cual emigramos.
Como resultado de la mediación Jaime e Irene, concluyeron que la situación que vivian era producto del manejo poco apropiado del conflicto personal y familiar. Jaime internalizo su duelo y comprendió la necesidad de sobreponerlo. Amplio sus horizontes, realizo cursos de especialización que ofrecen excelentes universidades, dirigidos especialmente a profesionales de otros países que se han radicado en la Florida. Se relaciono con otras personas establecidas en su campo y actualmente desarrolla interesantes proyectos. En otras palabras comprendió que lo que quedo atrás, atrás quedo. Por supuesto utilizo su excelente y amplia experiencia profesional y vivencias anteriores, para labrarse el presente, que en unión con su familia, será la base del futuro que todos soñaron cuando tomaron la dura decisión de emigrar. ¡Ahora es un cero a la derecha!
Autor
Oscar J. Franco O.
¡Tenemos que reunirnos urgentemente!, me decía angustiada una señora, “Mi marido esta en estado depresivo, imagínese que se duerme y no digo se acuesta, porque pasa todo el día en la cama viendo televisión, a las 3 de la mañana y se despierta a las 11. Desayuna-almuerza, hace varias llamadas telefónicas a amigos y a pretendidos socios de negocios que lucían como excelentes oportunidades y que fueron muy determinantes en nuestra decisión de emigrar a este país, pero como siempre las noticias son negativas, mi esposo se desconsuela, prende la TV y el ciclo pernicioso se repite. Continuaba la señora, “La situación es apremiante, puesto que los intereses que devenga el capital que tenemos invertidos, ya prácticamente no cubren los compromisos de pago normales de la casa y las deudas que hemos adquirido desde que llegamos. Lo peor es que no la pasamos peleando y hasta hemos contemplado que el se regrese a nuestro país y yo me quede aquí en la Florida con los muchachos, quienes además no se quieren regresar.
Procedí a conversar con el señor en cuestión, quien accedió a que nos reuniéramos para utilizar la mediación como proceso de facilitación del conflicto familiar. En la mediación, la pareja a la cual ficticiamente llamare Jaime e Irene, mostraron evidencias de un conflicto que había escalado al punto de peligrosamente afectar la relación familiar. Jaime estaba verdaderamente frustrado con su situación profesional. “Aquí soy un cero a la izquierda”, me dijo molesto “En mi país tengo una posición ganada con 25 años de ejercicio profesional y títulos académicos de sobra, inclusive fui profesor de la materia durante 20 años, en la mas prestigiosa universidad. Cuento con el respeto, consideración, admiración y porque no decirlo la envidia de muchos profesionales del ramo. Basta con levantar un teléfono para resolver cualquier inconveniente. Nuestra vida social, ligada con los compromisos profesionales, me mantenía una agenda rigurosa pero placenteramente copada. Llegamos a este país hace 4 años, con excelentes planes de trabajo y desarrollo personal y profesional. Pero todo era una columna de humo. Nada se ha dado y he perdido un dineral. He pensado en regresarme a mi país, pero hace unos meses estuve allá y los contactos se perdieron, la gente esta en otra cosa, ni respondían mis llamadas y si lo hacían era para recordar viejos tiempos. ”.
Tristemente la situación que acabo de describir es mucho más común de que lo que se piensa y forma parte de lo que los estudiosos del comportamiento humano han denominado el duelo inmigratorio. Josa Atxotegui define al duelo como el proceso de reorganización de la personalidad que tiene lugar cuando se pierde algo que es significativo para el sujeto. Existen muchos tipos de duelo de los inmigrantes, como por ejemplo: el duelo por la familia y los amigos, por la cultura, por el idioma, por la tierra, y por el estatus. Obviamente, este último es el que afecta terriblemente a Jaime, profesional otrora exitoso, influyente y reconocido en su campo, quien súbitamente se enfrenta a la realidad de un anonimato en este país, el cual nunca contemplo como posibilidad.
Cuando emigramos dejamos atrás una pleyade de factores que constituían nuestro entorno y obviamente abandonamos, para integrarnos a una sociedad completamente separada de la que vivíamos. Aunque encontramos lo que buscábamos “una nueva vida”, generalmente queremos que se asemeje a la que teníamos en nuestro país, pero únicamente en todo lo que era positivo. Nos planteamos con gran optimismo la perspectiva de mejorar o mantener el estatus que disfrutábamos Lamentablemente, en la gran mayoría de los casos eso es sumamente difícil, más no imposible.
Como emigrantes dejamos atrás, además de lazos sentimentales profundos, bienes materiales que nos eran muy preciados y que eran producto de grandes esfuerzos. Sumémosles las relaciones comerciales, profesionales, familiares, de trabajo, amistades y circulo de influencias.
Aclaro que me refiero al flujo de un grupo inmigratorio que esta recibiendo esté país actualmente, el cual constituido de personas que disfrutaban de un nivel social, cultural y económico, que les permitió emigrar en condiciones inmesamnete diferentes a otras sociedades que se vieron forzadas a emigrar de su país en tiempos pasados, sin ningún bien ni capitales que le apoyara económicamente. Muy diferente también, es la dura experiencia de otros grupos, que se encuentra en condición inmigratoria irregular.
El problema es que las personas a las cuales me refiero, al tomar la decisión de emigrar no analizan y sopesan profundamente las consecuencias. Erróneamente se toma la actitud de que en el país de uno todo es negativo, nada sirve, no aguanto más, estoy harto y me voy. Olvidándose que se deja atrás mucho más que lo queremos dejar. Abandonamos lo que no es propio como integrantes de la sociedad del país del cual emigramos.
Como resultado de la mediación Jaime e Irene, concluyeron que la situación que vivian era producto del manejo poco apropiado del conflicto personal y familiar. Jaime internalizo su duelo y comprendió la necesidad de sobreponerlo. Amplio sus horizontes, realizo cursos de especialización que ofrecen excelentes universidades, dirigidos especialmente a profesionales de otros países que se han radicado en la Florida. Se relaciono con otras personas establecidas en su campo y actualmente desarrolla interesantes proyectos. En otras palabras comprendió que lo que quedo atrás, atrás quedo. Por supuesto utilizo su excelente y amplia experiencia profesional y vivencias anteriores, para labrarse el presente, que en unión con su familia, será la base del futuro que todos soñaron cuando tomaron la dura decisión de emigrar. ¡Ahora es un cero a la derecha!
Al fin tengo la "green card"
Verde, pero no de envidia.
Oscar J. Franco O.
ofmediator@hotmail.com
Con el corazón a millón, invocando a todos los santos, Pedro abrió el buzón de correo. Busco hasta que encontró la carta que tenia meses esperando.
Con las manos sudorosas, la abrió y vio el tríptico “Welcome to the USA’. Sus ojos no se convencían, pero era verdad, habían recibido la hiperfamosa “Green Card”, o sea la
“Permanent Resident Card”.
Con lagrimas de alegría grito. Mariaaaaaaa, chamossssss, vengan. La familia entre asustada y asombrada por los gritos del papa, corrieron a la sala. Maria al ver el correo, dijo: “Que emoción, llego el pasaje para que mama venga a visitarnos tres meses”. Era lo único que ha Pedro le hubiese podido empañar el momento, pero fue fuerte y dijo:
“Lamentablemente no, pero es algo parecido. Nos llegaron las green cards. Somos residentes permanentes de los Estados Unidos de América.
Pedrito, el hijo mayor, como siempre muy observador dijo: “Papi estas equivocado esas no son las green card, fijate bien son blancas. A Pedro casi le da un infarto “Aquí dice que somos residentes permanentes, no vengas con eso”. Por si acaso llamo a su abogado, quien le dijo que efectivamente esas tarjetas fueron en su inicio verdes, pero el color lo habían cambiado.
Tranquilizado, Pedro reacciono como todo varón latinoamericano que se precie y aunque eran las 10:30 de la mañana, anuncio: ¡Esto merece un trago!, Maria, sírveme un güisqui. Ella lo vio con cara de pocos amigos, pero no quiso complicar la situación con un conflicto.
La celebración se prolongo y al día siguiente, Pedro se despertó a las 11 de la manana, con la madre de todos los dolores de cabeza. Después de la sopita de pollo y las aspirinas, el flamante residente permanente, se acordó del porque de la celebración.
Pedro, hablo con su esposa, le pidió disculpas por haberse pasado de palos y por lo que dijo e hizo la noche anterior. Aunque no se acordaba de nada, seguramente había metido la pata. “Mi amor, al fin somos residentes, que tranquilidad, logramos nuestro objetivo, dame un abrazo”.
Media hora después (fue un largo abrazo), Pedro me llamo: “Nos llego la residencia, estamos contentísimos”. Después de que lo felicite, le pregunte que planes tenía para el futuro. “El lunes en la mañana voy a Caracas y me regreso en la tarde”.
¿Y eso, alguna emergencia familiar o de trabajo? “No pana, es que me quiero dar el gusto de cuando regrese al aeropuerto de Miami, en vez de calarme la supercola de visitantes y las miradas sospechosas del oficial de inmigración, las preguntas suspicaces y que me manden al cuartito; entrar al país por la cola de ciudadanos y residentes. Que los otros pobres mortales con visas B1, HB1, H4, L1, L2, WBZ, HY127 o como le digan, a las sopotocientos visas que existen, se mueran de envidia.”
“Tu sabes, nosotros los residentes, no tenemos esos rollos” me dijo riéndose con ganas del chiste.
La alegría de Pedro, refleja la culminación de los años, de esfuerzo personal, familiar, laboral y económico, que hacemos todos los que decidimos emigrar a este país.
Solo nosotros sabemos lo complicado, angustiante y onerosos que resultan los trámites. Vivimos con la angustia de que cada día las puertas para ingresar legalmente, se cierran mas y mas, complicando las posibilidades de lograr la residencia y eventualmente la ciudadanía.
Entendemos que la tragedia del 9/11, obligo con toda razón, a las autoridades de inmigración a ser mucho mas exigentes, por eso nos esmeramos en cumplir con la ley para obtener la residencia.
Solo espero que quienes lean esta anécdota y estén en la agridulce espera de resolver su situación inmigratoria, no se desanimen y continúen con tesón en el esfuerzo.
Pedro, por fin eres verde. Dios te bendiga.
Oscar J. Franco O.
ofmediator@hotmail.com
Con el corazón a millón, invocando a todos los santos, Pedro abrió el buzón de correo. Busco hasta que encontró la carta que tenia meses esperando.
Con las manos sudorosas, la abrió y vio el tríptico “Welcome to the USA’. Sus ojos no se convencían, pero era verdad, habían recibido la hiperfamosa “Green Card”, o sea la
“Permanent Resident Card”.
Con lagrimas de alegría grito. Mariaaaaaaa, chamossssss, vengan. La familia entre asustada y asombrada por los gritos del papa, corrieron a la sala. Maria al ver el correo, dijo: “Que emoción, llego el pasaje para que mama venga a visitarnos tres meses”. Era lo único que ha Pedro le hubiese podido empañar el momento, pero fue fuerte y dijo:
“Lamentablemente no, pero es algo parecido. Nos llegaron las green cards. Somos residentes permanentes de los Estados Unidos de América.
Pedrito, el hijo mayor, como siempre muy observador dijo: “Papi estas equivocado esas no son las green card, fijate bien son blancas. A Pedro casi le da un infarto “Aquí dice que somos residentes permanentes, no vengas con eso”. Por si acaso llamo a su abogado, quien le dijo que efectivamente esas tarjetas fueron en su inicio verdes, pero el color lo habían cambiado.
Tranquilizado, Pedro reacciono como todo varón latinoamericano que se precie y aunque eran las 10:30 de la mañana, anuncio: ¡Esto merece un trago!, Maria, sírveme un güisqui. Ella lo vio con cara de pocos amigos, pero no quiso complicar la situación con un conflicto.
La celebración se prolongo y al día siguiente, Pedro se despertó a las 11 de la manana, con la madre de todos los dolores de cabeza. Después de la sopita de pollo y las aspirinas, el flamante residente permanente, se acordó del porque de la celebración.
Pedro, hablo con su esposa, le pidió disculpas por haberse pasado de palos y por lo que dijo e hizo la noche anterior. Aunque no se acordaba de nada, seguramente había metido la pata. “Mi amor, al fin somos residentes, que tranquilidad, logramos nuestro objetivo, dame un abrazo”.
Media hora después (fue un largo abrazo), Pedro me llamo: “Nos llego la residencia, estamos contentísimos”. Después de que lo felicite, le pregunte que planes tenía para el futuro. “El lunes en la mañana voy a Caracas y me regreso en la tarde”.
¿Y eso, alguna emergencia familiar o de trabajo? “No pana, es que me quiero dar el gusto de cuando regrese al aeropuerto de Miami, en vez de calarme la supercola de visitantes y las miradas sospechosas del oficial de inmigración, las preguntas suspicaces y que me manden al cuartito; entrar al país por la cola de ciudadanos y residentes. Que los otros pobres mortales con visas B1, HB1, H4, L1, L2, WBZ, HY127 o como le digan, a las sopotocientos visas que existen, se mueran de envidia.”
“Tu sabes, nosotros los residentes, no tenemos esos rollos” me dijo riéndose con ganas del chiste.
La alegría de Pedro, refleja la culminación de los años, de esfuerzo personal, familiar, laboral y económico, que hacemos todos los que decidimos emigrar a este país.
Solo nosotros sabemos lo complicado, angustiante y onerosos que resultan los trámites. Vivimos con la angustia de que cada día las puertas para ingresar legalmente, se cierran mas y mas, complicando las posibilidades de lograr la residencia y eventualmente la ciudadanía.
Entendemos que la tragedia del 9/11, obligo con toda razón, a las autoridades de inmigración a ser mucho mas exigentes, por eso nos esmeramos en cumplir con la ley para obtener la residencia.
Solo espero que quienes lean esta anécdota y estén en la agridulce espera de resolver su situación inmigratoria, no se desanimen y continúen con tesón en el esfuerzo.
Pedro, por fin eres verde. Dios te bendiga.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Immigrants Not The Source of Unemployment
IPC: Immigrants Not The Source of Unemployment
Posted by Staff on May 19, 2009 | ShareThis
By Celia Canon- Talk Radio News Service
Recent immigration is not leading to a rise in unemployment of natives in the United States. Such was the conclusion of two reports issued today by the Immigration Policy Center.
The current unemployment rate in April 2009 was 8.9%.
IPC demographer Rob Paral, demographer and Principal of Rob Paral & Associates, said:“There is this talk, allegation, discussion that somehow immigration is a cause of unemployment…(but) there is no direct link between the level off immigration in an area and its unemployment rate.”
The issue has become central in Congress’ scramble for tools to reduce unemployment in the midst of the economic crisis. Understanding the sources of unemployment would provide a better understanding of the strategy to use in order to address this issue.
Paral said: “We understand why it is a concern because we are at historically high levels of unemployment in the U.S and we are also a nation that receives a substantial numbers of immigrants, so people are wondering if there is some kind of connect.”
In order to conduct this study, Paral said, “Let’s look across the United States, at areas of high and low unemployment and let see if there’s any correlation between them and if whether there is a lot or little of recent immigrants in the region.”
Both Paral and Siciliano defined “recent immigrants” as those having moved to the U.S “in the past ten years.”
Paral said that “You have almost identical levels if unemployment in the Pacific states right now in the US as you do in the Midwest (10% unemployment) and yet the Pacific states have a much higher level of recent immigration amongst their workers and among their population as you do in the Midwest.”
Paral thus concluded that “What we are trying to show is that there s this total disconnect with whether you have high unemployment and low immigration.”
Siciliano added that “When you look at the kinds of workers that the immigrants are compared to the unemployed natives, you’re looking at two very different kinds of people in terms of skills and where they live etc…,” suggesting that immigrants are not in fact taking away jobs from the natives.
May 19, 2009
Posted by Staff on May 19, 2009 | ShareThis
By Celia Canon- Talk Radio News Service
Recent immigration is not leading to a rise in unemployment of natives in the United States. Such was the conclusion of two reports issued today by the Immigration Policy Center.
The current unemployment rate in April 2009 was 8.9%.
IPC demographer Rob Paral, demographer and Principal of Rob Paral & Associates, said:“There is this talk, allegation, discussion that somehow immigration is a cause of unemployment…(but) there is no direct link between the level off immigration in an area and its unemployment rate.”
The issue has become central in Congress’ scramble for tools to reduce unemployment in the midst of the economic crisis. Understanding the sources of unemployment would provide a better understanding of the strategy to use in order to address this issue.
Paral said: “We understand why it is a concern because we are at historically high levels of unemployment in the U.S and we are also a nation that receives a substantial numbers of immigrants, so people are wondering if there is some kind of connect.”
In order to conduct this study, Paral said, “Let’s look across the United States, at areas of high and low unemployment and let see if there’s any correlation between them and if whether there is a lot or little of recent immigrants in the region.”
Both Paral and Siciliano defined “recent immigrants” as those having moved to the U.S “in the past ten years.”
Paral said that “You have almost identical levels if unemployment in the Pacific states right now in the US as you do in the Midwest (10% unemployment) and yet the Pacific states have a much higher level of recent immigration amongst their workers and among their population as you do in the Midwest.”
Paral thus concluded that “What we are trying to show is that there s this total disconnect with whether you have high unemployment and low immigration.”
Siciliano added that “When you look at the kinds of workers that the immigrants are compared to the unemployed natives, you’re looking at two very different kinds of people in terms of skills and where they live etc…,” suggesting that immigrants are not in fact taking away jobs from the natives.
May 19, 2009
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